|
|
| ·¡Oh! Ser Uno Con La Montaña· |
Así, místicamente hablando, ser uno con la montaña es simple de ver, fácil de hacer, y se corresponde con el uso de la armonía dentro de uno mismo. Cuando el codo derecho se inclina y la muñeca se eleva con el bastón balanceándose y la rodilla derecha se inclina con el giro del esquí, uno de tus lados se achica para adaptarse a la cuesta arriba y el otro lado se extiende para adaptarse a la cuesta abajo. Tu cuerpo se alinea con el plano de la montaña. Si todo ha ido bien, tus pies también irán bien, porque estás sobre ellos, y la parte superior de tu cuerpo también se mueve al unísono, porque el balanceo del bastón creó una relación con la mano que guía el movimiento hacia delante. Si quieres comprobarlo, giro y detante al estilo parada de imagen. Fíjate si tus manos y tus pies terminan en una posición similar a la montaña. La combinación del movimiento de manos y pies, del cuerpo, en armonía con la ladera de la montaña, crea una postura solida sobre el canto de los esquís y corre en la dirección del giro. Esto unifica los beneficios de la armonía dentro de ti mismo, y con tu equipo.
|
|